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Partners Forever (Brad Armstrong, 2001)

"Partners Forever" es la respuesta tardía y en clave policial de Brad Armstrong al clásico romanticón "Ghost". Para ello, establece una trama en que una agente policial (Temptress) pierde a su compañero (Randy Spears) en acto de servicio. En pleno trauma y sintiéndose, en parte, responsable de lo ocurrido, el espíritu de su compañero intentará ponerse en contacto con ella para que esclarezca la verdad sobre su asesinato. Junto a Temptress y Randy, Alexa, Alec Metro y Justine Romee, entre otros, forman el reparto.


No podemos negar que Armstrong logra su objetivo y consigue, pese a los tópicos de la historia y mediante un guión simple, pero ordenado y eficaz (aunque previsible), recrear una historia amena, bien planteada y lo bastante interesante. Tenemos momentos impagables como el plano desde el lateral en el que la dulce Temptress está siendo penetrada "por nadie" en el sofá o la transmutación corpórea intermitente de Randy/Temptress follando con la carnal Alexa Rae.


Sin embargo, la película se hace algo monótona en el sexo al no incluir ninguna escena con más de dos participantes y no tener ninguna actuación realmente destacable en este campo. Aún así, Armstrong dirige otro feature con eficacia, aunque Wicked Pictures no invirtiera lo necesario/acostumbrado (o lo que Armstrong hubiera querido) en la producción del filme que, aunque bien hecho, podría estar mejor.

Lo mejor: La dulce Temptress

Lo peor: Es algo previsible

La imagen: Temptress follada por un fantasma invisible en el sofá



The Private Life of Silvia Saint (John Drop, 2001)

Una de las líneas más exitosas de la productora Private es "The Private life of...", una serie de entrevistas/documentales/recopilatorios por la que ha pasado toda gran estrella femenina de la productora sueca. En esta ocasión nos centramos en Silvia Saint, una de las más grandes estrellas porno que han dado los países del este y, debo decirlo, una de mis actrices porno preferidas de todos los tiempos y mi diva de adolescencia.

En "The Private Life of Silvia Saint", podemos ver hasta nueve escenas sexuales rodadas por la actriz checa para la productora seguidas y precedidas por imágenes de rodajes, fiestas y una entrevista fragmentada que Alessandro del Mar le hace a la rubia. En la entrevista, Silvia responde a preguntas bastante simplonas y muy guionadas sobre su vida personal y profesional, pero son las nueve escenas sexuales el verdadero pilar de la película.


Ver a Silvia Saint siempre es una delicia en cualquier situación. Private recopila aquí nueve de sus mejores escenas atendiendo a la diversidad, en las que nos podemos encontrar escenas grupales, tríos (b/b/g - b/g/g), fetish, interracial y mucho mucho anal. Pese a la buena intención de Private, posiblemente el único fallo de la película sea lo que parece ser el hilo conductor: la entrevista. Preguntas facilonas e insustanciales como "¿Te gusta el sexo?, ¿Te importa el tamaño del pene?, ¿Llevas ropa interior?" y todo de forma muy guionizada y algo forzada en la que tampoco se cuida la escenografía o las localizaciones. Pese a que lo realmente importante son las escenas sexuales, ya que Private quiso darle valor añadido con la entrevista a este recopilatorio, era de esperar un poco más de esmero en este aspecto.


Pero es innegable que el resto de la película es fantástico. Fragmentos muy bien editados de rodajes y backstage de filmes de Silvia Saint y una fantástica recopilación de escenas que muestran el poderío de Private y la propia Silvia. La primera escena es un documento muy interesante: el primer casting de Silvia en octubre de 1996 y su primera escena sexual, una genial escena introductoria a sus mejores escenas. Vemos a Silvia antes de ser una estrella, tímida y aguerrida al mismo tiempo y donde asegura que todo su cuerpo es absolutamente natural.


Más tarde llega una escena grupal junto a Nastasy, Broke Ashley, David Perry, Guy da Silva y Frank Gun con doble penetración incluida; y otra escena de la misma película en la que Silvia comparte escena en exteriores con Micha, Frank Gun y David Perry. La cuarta escena tiene a Silvia junto a David Perry y Philip Dean tras hablar sobre su mejores parejas en el porno. Un genial trío en un salón donde Silvia muestra de todo lo que es capaz. De nuevo con David Perry, Silvia, ayudada esta vez por Kate Moore, nos regala otro trío con pequeños toques de fetish en la vestimenta.


La sexta escena se titula Fetishist Silvia, en la que la checa comparte una escena mucho más fetichista que la anterior con la gran Laura Angel y Hakan. Después llega la escena interracial en la que Silvia Saint y Rumika se trabajan a Lexington Steele con otro toque de vestimenta fetish. En la octava escena, Silvia, Nacho Vidal, Lea de Mae y Franco Roccaforte se marcan una pequeña escena grupal incluida en la película Dangerous Things. Y acto seguido, podemos presenciar la mítica escena en que Silvia y Nacho Vidal dejan volar toda su pasión y su fuerza en las playas de Brasil.


Las mejores escenas, aunque, como es habitual, dependen mucho de los gusto de cada uno en cuanto a parafilias y el físico de los partenaires, serían el cuarteto en exteriores de la tercera escena, el trío con David Perry y Philip Dean y, sin duda alguna, la última escena, en la que Silvia Saint nos hace disfrutar con una buena muestra de todas sus aptitudes y la realización y las posturas nos permiten gozar del fantástico cuerpo de la checa.


En conclusión, una película esencial para los fans de Silvia Saint y una producción que no defraudará a ningún seguidor de las películas de la factoría sueca. Un fantástico recopilatorio que, pese a fallar en la parte de la entrevista, contiene nueve escenas irrepetibles de Silvia Saint con la marca de la casa de Private.

Lo mejor: La incomparable Silvia Saint y la escena final con Nacho Vidal

Lo peor: que con no mucho más esfuerzo se podía haber sacado mucho más partido a la parte de la entrevista

Aria (Andrew Blake, 2001)

La sensual y voluptuosa Aria Giovanni lleva casi una década siendo una de las divas del director y fotógrafo Andrew Blake. Para celebrar su encuentro, en el año 2001 Blake realizó un filme devotamente dedicado a la morena italoamericana. El resultado fue "Aria", una película visual y no argumental donde Blake sitúa a Aria siempre en el lugar correcto para su mayor lucimiento. Junto a ella, el director sitúo a una pléyade femenina formada por Sierra, Kelle Marie y Adriana Sage, entre otros. Un grupo de mujeres naturales, sensuales e inbuídas del erotismo chic de uno de los más célebres esteta del porno americano.

Como es habitual en los filme más modernos del director, "Aria" no tiene una trama argumental, siendo las propias mujeres las conductoras del filme. Blake entiende el cine como la fotografía en movimiento, con lo que se dedica a colocar a la modelo en el lugar idóneo con la ambientación idónea y las deja hacer. Con ello, Blake consigue aquí unas imágenes bellísimas, diseñadas al milímetro en las que las mujeres protagonistas lucen en todo su esplendor su belleza y sensualidad.
Aria Giovanni es, sin duda, la protagonista absoluta de la película y Blake nos la ofrece en multitud de situaciones. Abre el filme con una de las mejores secuencias, que en realidad son dos paralelas. Por un lado, Aria nos da la bienvenida a base de miradas y sensuales movimientos en una amplia sala, con vestido negro que, poco a poco, va descubriendo su cuerpo. Y paralelamente, la vemos en una cama, desnuda, jugando con sus medias. Se trata de una secuencia maravillosa en la que queda patente toda la belleza y sensualidad de Aria Giovanni y hace entender a todos los espectadores porque es la reina de softcore americano y porque Blake ha decidido dedicarle una película.
Pero Aria nos llega en muchas otras situaciones. Jugando con cuerdas con Kelle Marie mientras Adriana Sage mira y se masturba; jugando de nuevo con Kelle Marie en varios lugares de la casa; probándose conjuntos de ropa interior; secuestrada y forzada por tres mujeres en lencería negra; azotando y saboreando a Adriana Sage mientras Kelle Marie las mira y se masturba… todo un deleite.
Pero además, la podemos ver en una sesión de bondage light con Sierra; peleando con Adriana Sage de forma descarnada; al borde de una piscina, sumisa a una mujer sin rostro, y acariciándose e impregnando de jabón sus pechos frente a un espejo. El filme también incluye secuencias sin Aria de por medio. En una, vemos a Adriana Sage, Sierra y Kelle Marie en un sensual trío y en la otra vemos la única escena hetero del filme, con Vince Voyeur disfrutando plenamente de Adriana Sage, mientras, en paralelo, Aria y Sage disfrutan la una de la otra.
Como filme compuesto de fotografías que es, más que mejores escenas hemos de hablar de imágenes memorables. Aria surgiendo de la piscina encuadrada entre las piernas desnudas de una mujer; Aria en el suelo, desnuda y en tensión siendo sometida con una fusta por Sierra; en la cama jugando con las medias; en el sofá con el vestido negro; acercándose a Adriana y pegándole una bofeteada en el culo; en el sofá dejando que Adriana disfrute de su pierna enfundada en una media; y acariciando sus pechos frente al espejo, un deleite incomparable para la vista.

Y todo este compendio de imágenes bellas perfectamente fotografiadas, Blake lo envuelve en un efecto de cámara lenta y con la música de un habitual en sus películas, Raoul Valve, con tonos jazzísticos ejecutados a piano descarnado. Un remate con clase al más puro estilo Blake, un estilo que a no todo el mundo le gusta. Aunque yo tampoco soy un fan de su estilo, he de reconocer que aprendí a apreciarlo con este filme, donde vemos que el arte también es matemáticas y todo está milimétricamente dispuesto para gozar de la visión del cuerpo y la sensualidad de Aria Giovanni, la diosa del erotismo chic.

Lo mejor: Aria, por supuesto

Lo peor: que la escena de la piscina sea tan corta

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